El estudio biomecánico de la marcha o pisada o exploración biomecánica es una metodología clínico – científica reglada que busca analizar datos de la marcha humana o de la carrera con el fin de detectar anomalías estructurales o que aparezcan al realizar el gesto de marcha, para prevenir o tratar enfermedades, normalmente del sistema osteoarticular.

Con la Exploración biomecánica, es innegable que la salud y el deporte han tomado un papel fundamental en nuestras vidas en los últimos años. Cada vez somos más conscientes de nuestro cuerpo y de la importancia de incluir el deporte, ya sea de forma amateur o a un nivel más alto, en nuestras vidas.

Como hemos dicho en anteriores ocasiones, este aumento de actividad deportiva se transforma, más veces de las que nos gustaría, en problemas derivados de una mala pisada y una biomecánica patológica durante la práctica deportiva

¿Quién lo puede realizar?

Si se utiliza con una finalidad diagnóstica y terapéutica, sólo puede realizarlo un podólogo o un médico. Los médicos, en general, no están formados para realizar estos estudios, y son los podólogos los profesionales sanitarios más indicados para su realización, aunque si se utilizan con el fin de analizar la cinemática, un gesto deportivo, etc lo pueden realizar licenciados en actividad física o fisioterapeutas entre otros

¿Qué pasos tiene que tener un estudio biomecánico?

Para establecer una exploración biomecánica y un diagnóstico clínico acerca de marcha necesitamos hacer un estudio en camilla en que valoraremos el rango de movimiento de las articulaciones implicadas en la marcha, disimetrías de miembros inferiores y asimetrías, posición de pelvis, rodillas y articulación del tobillo en descarga, así como tono muscular y el estado de la piel y anejos, así como cualquier variable clínica que tenga que ver con la sintomatología que presente el paciente.

Posteriormente, repetiremos la exploración en carga y realizaremos los test ortopédicos oportunos, para observar los cambios que hay con respecto al decúbito, así como para valorar las articulaciones de los pies bajo carga, que es su estado natural. También valoramos la huella y el apoyo de la anatomía de los pies en el suelo.

Finalizamos observando la carrera y la marcha, con zapato y sin él, en un tapiz rodante o en una instalación adecuada.

¿Qué material necesito?

Necesitaremos para una exploración biomecánica correcta, una camilla para la valoración en decúbito del sujeto a estudio, y si es posible un banco o estructura elevada para la valoración en carga. Para valorar la huella en estática un podoscopio, sustituible por un equipo superior que es la plataforma de presiones, que además permite, en general, la valoración en dinámica. Para la medición de ángulos podemos usar un goniómetro, un pelvímetro o utilizar software tipo kinovea

Para reproducir la marcha humana en una consulta, precisaremos un tapiz rodante, que debe tener la potencia suficiente para valorar a paciente con un peso elevado o reproducir altas velocidades en corredores. Podemos ayudarnos de sensores que nos darán más información, como algunos que dan el tiempo de apoyo, el movimiento angular o, los mejores, los que permiten la grabación en 3D con un sistema de cámaras y sensores, que facilitan al clínico la valoración cuantitativa y cualitativa del movimiento de casi todas las articulaciones corporales, además de la valoración tras el tratamiento ortopodológico o de fuerza y un buen feedback con el paciente.

Es en este punto donde la biomecánica de la marcha, el estudio, prevención y tratamiento de sus patologías a nivel del miembro inferior toman vital importancia.

Con el auge de tiendas de calzado deportivo, marcas que no quieren perder nicho de mercado y personal sin formación en biomecánica y lesiones deportivas se han lanzado a esta tarea. Por eso, acertar con el lugar correcto a la hora de hacerse un ESTUDIO BIOMECÁNICO es toda una odisea.

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