Infiltrar una fascia plantar. Pero primero;

¿Qué es una fascia plantar?

La fascia plantar es una estructura fibrosa que está en la planta de los pies. En realidad hay fascia en todo el cuerpo pero los cirujanos y profesionales de la medicina del pie sabemos que esta tiene algo de especial por varios motivos:

  • Soporta el arco plantar.
  • Es muy gruesa.
  • Tiene una gran participación en la marcha.
  • En cada paso transmite la tensión desde el talón hacia el dedo gordo del pie y, en menor medida, hacia los dedos menores.

Síntomas

Infiltrar una fascia plantar. Cuando se lesiona aparece dolor en el talón y la patología se llama Fascitis Plantar. Es una lesión común que en deportistas suele aparecer por sobrepeso, falta de estiramiento de la musculatura posterior de la pierna o poco preciso para descartar inflamación de la almohadilla grasa. También puede aparecer tras una lesión de uno de los nervios calcáneos, una fractura por estrés del hueso del talón u otro motivo del dolor.

Es muy típico que duela en los primeros pasos de la mañana, o tras levantarnos tras un largo rato sentados en la silla.

¿Cómo prepararte para una consulta?

Infiltrar una fascia plantar. Es importante acudir a un especialista en fascitis plantar para evitar que no se cronifique la lesión y conseguir una rápida recuperación. El paciente debe tener las siguientes consideraciones para acudir a consulta:

Llevar apuntado en una lista:

  1. Tus síntomas y cuando comenzaron.
  2. Antecedentes médicos, medicación, pruebas diagnósticas y sus informes, si realiza ejercicio de impacto y estilo de vida (vida activa o sedentaria).

Infiltrar una fascia plantar. El especialista probablemente le observará caminar o correr en una cinta para descartar causas biomecánicas que hayan ocasionado su lesión, para su comodidad debe traer a consulta:

  1. Ropa ajustada o pantalón corto.
  2. Calzado habitual para que lo valore especialista

Casi siempre el especialista tendrá que realizar una ecografía para valorar la fascia y poder precisar el mejor tratamiento y un pronóstico certero.

Preguntas que le realizará el especialista en fascitis plantar.

  1. Causa por la que cree que se le ha provocado la fascitis
  2. Cuando aparecieron los primeros síntomas
  3. Dolor en otra parte del pie
  4. Dolor los primeros pasos de la mañana
  5. Dolor al iniciar la marcha tras un periodo de reposo
  6. Dolor nocturno
  7. Si ha acudido a otro especialista y si los tratamientos previos han sido eficaces

Diagnóstico

La pertinencia de las pruebas se valora en función del dolor, la inflamación y otros factores. A veces el diagnóstico es claro mientras que otras nos tenemos que apoyar en ellas.

La fundamental es la ecografía del pie, que nos ofrece una visión perfecta de la fascia plantar, el estado de sus fibras y de su grosor.

El análisis de la pisada es muy importante: una valoración rigurosa de la marcha nos permite conocer cómo funciona el pie, cuánto usa el pie la fascia y el posible diseño de unas plantillas a medida que nos permitan reducir la tensión en la estructura.

¿Cómo tratarlo?

Hay tomarse este dolor en serio. En VITRUVIO Instituto de Biomecánica & Cirugía vemos diariamente a pacientes cuya fascitis se ha hecho crónica y arrastran el dolor durante años. Por suerte hay solución.

  • El estiramiento de la planta de los pies y la zona del sóleo y los gemelos es un pilar del tratamiento, pues la musculatura de la parte de detrás de la pierna suele estar implicada.
  • A veces las plantillas ayudan pero hay que evaluar cada caso detalladamente.
  • Las infiltraciones de corticoides no suelen ser curativas por sí mismas, pero en pacientes cuyo dolor persiste a pesar de los anteriores tratamientos o tienen una gran sintomatología pueden ser muy efectivas.
  • Hoy es posible regenerar la fascia con infiltraciones con plasma enriquecido en plaquetas y electrolisis percutánea intratisular, consiguiendo unos resultados inimaginables hace unos años y solucionando prácticamente todos los casos de fascitis crónica.
  • Por último, en los casos más rebeldes nos decidimos a operar con anestesia local en la zona del tobillo. Realizamos unas micropunciones en la zona de la planta del pie, guiados con un ecógrafo, alargando la estructura para que soporte menos tensión con una aguja especial.

Para infiltrar una fascia plantar, una de las patologías más frecuentes en el pie, y tiene una prevalencia del 10% de pacientes adultos con problemas en los pies va a padecer una en su vida. Es cierto que algunas se solucionan solas, pero otras se cronifican, apareciendo pacientes a diario en las consultas de los podólogos con esta incómoda lesión.

Normalmente, hacemos tratamientos de primera línea, como reposo relativo o deportivo, instaurar un tratamiento con ortesis plantares, prescribir estiramientos y tratar puntos gatillo de la musculatura intrínseca del pie y del sóleo y gemelos. Cuando todo esto falla, suele ser el momento de subir de escalón en el tratamiento de nuestro paciente.

Infiltrar una fascia plantar suponen un paso más, y pueden ser de diferentes productos medicamentosos: colágeno, PRP, glucocorticoides, soluciones hipertónicas de glucosa, etcétera. En el caso de que tengamos un ecógrafo es sencillo colocar el producto en la zona dañada mediante técnica ecoguiada, pero no todo el mundo tiene acceso a uno, y muchos profesionales recurren a la técnica basada en la orientación mediante puntos anatómicos.

El acceso desde la planta es muy doloroso, y los expertos sólo recomiendan usarlo bajo anestesia del nervio tibial posterior, por mala tolerancia. El acceso medial es menos doloroso. Con la pierna en rotación externa, debemos localizar la línea imaginaria entre la prominencia del escafoides y la apófisis medial del calcáneo.

En su punto medio, hacemos una marca con un bolígrafo, aplicamos antiséptico cutáneo y puncionamos con la jeringa, cargada previamente con el medicamento, y la aguja, que será una de medidas 21G o 27G, según nuestra preferencia. Introducimos la aguja apuntando a la apófisis medial del calcáneo y, una vez introducida, infiltramos lentamente el medicamento. Si al área dolorosa es amplia, podemos hacer la técnica en abanico, para cubrir más tejido.

Posteriormente ponemos un apósito oclusivo, en ocasiones un vendaje semi – compresivo y aconsejamos reposo relativo 72 horas, para una reincorporación progresiva, según las molestias, ala actividad diaria y deportiva.

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